Aprende cómo invertir o hacer trading y rentabilizar tu dinero en bolsa
Si estás aquí es porque buscas una manera de rentabilizar tu dinero y que no se pudra en el banco comido por la inflación.
Has oído hablar de la bolsa y te parece un ente desconocido sólo accesible a los tiburones de Wall Street pero tu vecino o tu cuñado tiene unas acciones de Tesla que suben como la espuma y te ha picado la curiosidad. ¿Me equivoco?
Bien, pues veamos qué es esto de la bolsa, cómo funciona y qué se puede hacer para obtener rendimientos. Ya te adelanto que todos, absolutamente todos, podemos acceder a la bolsa y rentabilizar nuestro dinero.
Si ya tienes una cierta idea de lo que es esto y lo que buscas es profundizar sobre el Day Trading te invito a leer este artículo:
Si no es el caso, sigue leyendo y más abajo te invitaré nuevamente a leerlo.
¡Vamos a por ello!
¿Qué es el trading? ¿Qué hace un trader?
La palabra Trading en inglés significa literalmente comercio, y trader significa, como podrás imaginarte, comerciante.
Y eso es lo que hace un trader, compra y vende, en este caso activos financieros con la intención de obtener un beneficio cuando los precios se mueven. Hablando claro: lo que se busca es comprar barato y vender caro. ¡Así de simple!
¿Es lo mismo un Trader que un Inversor?
Es parecido, pero no es exactamente lo mismo. Y básicamente es una cuestión de marco temporal.
Hacer Trading es comprar y vender activos financieros en el corto y el medio plazo. El Trader puede beneficiarse cuando los precios suben y también cuando los precios bajan. Suele operar mediante derivados financieros con apalancamiento. Cuando hablemos de los derivados también te explicaré en qué consiste la magia del apalancamiento. ¡Paciencia que todo llega!
Invertir es comprar activos como acciones para mantenerlas a largo plazo, generalmente con poco o nulo apalancamiento.
¿Y qué es mejor? ¿Invertir o hacer trading?
Pues depende de tu objetivo de rentabilidad y te tus características personales.
A mi me gusta hacer las dos cosas, y considero que el escenario ideal es combinarlas para una mayor diversificación, pero hay que tener en cuenta que hay que estar mejor formado para hacer trading que para invertir.
Ojo que para invertir también hay que aprender, pero al ser a un plazo mayor, es menos estresante y las decisiones se pueden tomar con más calma.
¿Qué es la bolsa?
La bolsa de valores es una institución a través de la cual
se ponen en contacto compradores y vendedores de activos. Esta institución
regula las transacciones entre compradores y vendedores.
Las bolsas de valores tienen su origen en la ciudad de
Brujas, Bélgica, en donde la familia de banqueros Van der Bursen organizaba en
su palacio reuniones donde se realizaban transacciones de activos y se hacían
operaciones comerciales. El concepto de “bolsa” surgió del escudo familiar que
tenía tres bolsas de piel.
La primera bolsa de valores moderna surgió en el año 1460 en Amberes, Bélgica. Posteriormente, en 1570 se creó la bolsa de Londres, en 1595 la de Lyon (Francia) y en 1792 la de Nueva York.
Los inversores acuden a la bolsa para comprar activos que no tienen en su cartera o para vender activos que ya no quieren tener en su cartera.
Las empresas acuden a la bolsa cuando necesitan capital (dinerito, para entendernos) para llevar a cabo proyectos que con su estado financiero actual no pueden hacer. Ponen participaciones en el mercado y buscan inversores dispuestos a comprar esas participaciones, que se conocen como acciones o títulos.
Los inversores que compran esas acciones esperan que la empresa en cuestión lleve a cabo sus proyectos y el valor de sus acciones se revalorice, con lo que se obtiene un beneficio en una venta en el futuro.
Los activos más conocidos son las acciones de las empresas que acuden a capitalizarse mediante la bolsa de valores, pero no es lo único que se puede comprar en los mercados financieros.
Tipos de activos que se pueden negociar en la bolsa
Lo primero es distinguir entre activos de renta fija y renta variable.
En general se considera la renta fija como más segura y menos rentable y la renta variable como más arriesgada pero más rentable.
Veamos las diferencias.
Renta Fija
La renta fija es aquella en la que a priori conocemos cuál es la rentabilidad que vamos a obtener. La rentabilidad que se obtiene es fija desde la emisión de los títulos o participaciones hasta su vencimiento.
Sólo obtendremos la rentabilidad prometida por el emisor si mantenemos los títulos hasta el vencimiento.
El hecho de que se llame renta fija no implica que no haya riesgos. Si el emisor quiebra y no puede pagarte, perderás dinero.
Un ejemplo son los Bonos de deuda de los países. Los países para poder financiarse emiten bonos de deuda con renta fija a diferentes plazos con su renta fija correspondiente.
Renta variable
En este tipo de inversión no conocemos el retorno que vamos a obtener. La renta variable es la gran protagonista, y generalmente cuando se habla de invertir en bolsa suele referirse a renta variable.
Cuando compramos títulos en renta variable (como las acciones de empresas), los compramos con la expectativa de que incrementen su valor, pero no podemos saber cuál será su rentabilidad.
Como no conocemos cuál será nuestra rentabilidad, el riesgo es mucho mayor que cuando se invierte en renta fija, aunque por lo general, la rentabilidad obtenida es mucho mayor si se compran los títulos adecuados que cuando compramos títulos en renta fija.
En renta variable el riesgo de perder dinero es mucho mayor que en renta fija. Si compras en mal momento tus títulos podrían perder mucho valor, incluso todo el valor, como por ejemplo aquellos que tenían acciones del banco popular antes de desaparecer.
Ejemplos de renta variable son las acciones de empresas, fondos de inversión y derivados financieros.
¿Y qué es mejor? ¿Renta Fija o Renta Variable?
Pues no sé si alguna vez habrás escuchado aquello de “no pongas todos tus huevos en la misma cesta”.
Para una cartera de inversión equilibrada lo recomendable es tener los dos tipos de inversión, tanto renta fija como renta variable.
Si eres un inversor conservador y tu aversión al riesgo es elevada, para tu tranquilidad será mejor tener más renta fija que renta variable.
Si eres un inversor más agresivo y tu aversión al riesgo no es muy elevada, lo ideal será que tengas más renta variable que renta fija.
Tipos de Renta Fija
Aquí no me voy a extender demasiado para no aburrirte con terminología, pero es importante que te suene.
Deuda pública
Letras del tesoro: Son deuda a corto plazo emitida por el Estado para obtener financiación. Consisten en una obligación de pago por parte del Estado emisor con el tenedor de la deuda, en base a la cual el estado se compromete a la devolución del dinero invertido más los intereses a la fecha vencimiento.
Bonos y obligaciones del estado: Son los principales instrumentos de renta fija a medio plazo (bonos) y largo plazo (obligaciones) emitidos por el Estado.
Deuda privada
- Pagarés de empresas: Son valores cupón cero emitidos al descuento, por lo que su rentabilidad se obtiene por diferencia entre el precio de compra y el valor nominal del pagaré que se recibe en la fecha de amortización. Son a corto plazo.
- Bonos y obligaciones de empresas: Los bonos y obligaciones emitidos por las empresas son valores a medio y largo plazo.
- Obligaciones convertibles: Las obligaciones convertibles o canjeables confieren a su propietario el derecho a cambiarlos por acciones en una fecha determinada.
- Cédulas hipotecarias: Son valores de renta fija emitidos exclusivamente por entidades de crédito, respaldados de modo global por su cartera de préstamos hipotecarios. Suelen ser emisiones a medio plazo.
Y ahora vamos a lo más interesante … Tipos de Renta Variable
Y es que es en la renta variable donde se puede extraer más jugo a nuestro dinero.
- Acciones: Sin duda lo más conocido. Las empresas acuden a la bolsa para financiarse y emiten títulos que los inversores compran confiando en que la empresa hará las cosas bien y el valor de sus títulos aumentará.
- Divisas: Tener dinero en diferentes monedas es otra manera de diversificar, unas monedas suben y otras bajan, y si tienes varias divisas se compensan entre sí para no perder valor.
- Materias primas: Aquí hay un sinfín de posibilidades, como oro, plata, paladio, petróleo, café, trigo, soja y un larguísimo etcétera. Se pueden comprar físicamente o se pueden adquirir mediante instrumentos financieros que se conocen como derivados.
- Índices bursátiles: Un índice bursátil es un promedio calculado de precios de acciones seleccionadas que representan un mercado, como puede ser un país o un sector. Seguro que conoces muchos índices, como el SP500, Dow Jones, Nasdaq en Estados Unidos, el IBEX-35 español, el DAX-30 alemán, el CAC-40 francés o el FTSE-100 de Reino Unido.
Comprar un índice bursátil es otra manera de diversificar, ya que estás comprando un paquete de acciones, no una sola.
- ETFs: Un fondo cotizado (ETF por sus siglas en inglés) es un conjunto diversificado de activos (como un fondo de inversión) que cotiza en bolsa (como una acción). Suelen agrupar acciones de un determinado sector, es algo parecido a un índice bursátil que se comporta como si fuese una sola acción que se vende y se compra en cualquier momento.
- Derivados financieros: Los derivados financieros son activos cuya cotización depende del precio de otro activo al que llamamos subyacente. Los derivados más conocidos son los futuros, los CFDs y las opciones. Los derivados financieros merecen un apartado aparte para ellos solos. Tienen además la peculiaridad de que se puede ganar dinero cuando su precio sube también cuando su precio baja.
¿Sorprendido o sorprendida? Cuando hablemos más en profundidad sobre los derivados te explicaré cómo es posible.
Antes de llegar ahí necesito introducirte en otros conceptos que también son importantes y te ayudarán a entender por qué a mi personalmente me gustan los derivados.
Tipos de Traders e Inversores
Podemos clasificar a los traders de dos maneras: según su aversión al riesgo y según al marco temporal en el que operan.
Según su aversión al riesgo
Y es que no todos somos iguales, cada uno de nosotros tiene una determinada tolerancia al riesgo, y es importante conocerlo y operar en consonancia.
- Conservador: Inversores con mucha aversión al riesgo. Si eres alguien con mucha aversión al riesgo, no te recomiendo el trading, limítate a invertir en el largo plazo y no mirar demasiado las cotizaciones del día.
- Moderado: Si eres una persona consciente de que sin algo de riesgo no hay posible ganancia entonces encajas en esta categoría.
- Agresivo: Si aceptas un riesgo mayor para poder optar a un beneficio mayor, entonces es aquí donde te sentirás identificado.
Según el marco temporal de operativa
Dependiendo del tiempo que duran las operaciones podemos clasificar a los traders en las siguientes categorías.
- Scalping: Es la variante más agresiva de trading por ser la más rápida. Son operaciones que duran minutos o incluso segundos.
- Day Trading: Son operaciones que se abren y se cierran en el mismo día, no quedan abiertas durante la noche. Pueden durar minutos o varias horas, pero se cierran en el mismo día.
- Swing Trading: El swing trader deja sus operaciones abiertas como mínimo un día, y pueden durar semanas o incluso meses. A diferencia del Scalping o el Day Trading, corren el riesgo del overnight, es decir, de mantener posiciones abiertas durante la noche. Hablaremos de este riesgo a tener en cuenta para elegir nuestro horizonte temporal de referencia.
- Inversor: Si tienes intención de mantener tus operaciones más allá de unos pocos meses, puedes considerarte un inversor en toda regla.
Y ahora sí, ¡llegó el momento de hablar los derivados financieros!
Derivados financieros ¿qué son y cómo funcionan?
Los derivados financieros son activos cuya cotización o precio depende del precio de otro activo al que llamaremos subyacente. Son los grandes desconocidos del mercado, y los más versátiles para un Trader.
Te explico por qué son los más versátiles y cómo se puede ganar cuando los precios suben y también cuando los precios bajan con un ejemplo.
Ganar dinero cuando el mercado sube
Cuando compras por ejemplo un contrato de futuro sobre el petróleo (nuestro subyacente en este ejemplo), no tienes la obligación de traerte un barril a tu casa ni tampoco tienes que tener todo el dinero que cuesta ese barril, será suficiente con una pequeña parte para comprar el contrato. Esta pequeña cantidad que te exige el bróker se llama garantía.
Esa obligación será real cuando llegue la fecha acordada en el contrato de futuro, es decir, cuando se produzca el vencimiento.
Si el Trader vende ese contrato de futuro a otro Trader antes de que se produzca el vencimiento, y lo vende a un precio superior al que compró, habrá ganado dinero.
Esto es lo que se conoce como una operación “en largo”.
Ganar dinero cuando el mercado baja
Podemos hacer la operación contraria, es decir, vender un contrato de futuro sobre el petróleo.
¿vender algo que no tengo? Pues sí, se puede, mientras no llegue el vencimiento de ese contrato no tienes la obligación de entregar la mercancía que has vendido, así que puedes venderlo.
Si el Trader compra de nuevo el contrato de futuro a un precio más bajo que cuando hizo la venta, habrá ganado dinero.
Esto es lo que se conoce como una operación “en corto”.
Es exactamente la misma operación que la anterior, pero a la inversa.
Si te cuesta comprenderla vamos a poner un ejemplo un poco más terrenal y menos abstracto que un derivado financiero.
Supongamos que eres pescadero y has acordado vender a un cliente un pescado fresquísimo a un precio de 30€ el kilo mañana a las 11 de la mañana. Tú ahora mismo no tienes ese pescado, pero ya se lo has vendido a tu cliente.
A la mañana siguiente vas a la lonja más cercana y compras ese pescado por 20€ el kilo, te lo llevas a la tienda y a las 11 de la mañana se lo entregas a tu cliente y te lo paga a 30€ el kilo.
En resumen, vendes el pescado a 30 y lo compras a 20 y te embolsas la diferencia. ¿Te das cuenta de que es exactamente lo mismo?
Tipos de derivados más utilizados por los traders
Arriba te he hablado de los futuros porque son los que mejor conozco y más me gustan, pero hay una extensa familia de derivados con los que los traders podemos operar.
Futuros
Son contratos de compra o de venta entre dos personas sobre un determinado activo a una fecha y un precio determinados.
Los futuros son derivados muy antiguos, se crearon para que los productores agrícolas pudieran vender sus cosechas (el activo subyacente) a un precio fijado de antemano y una fecha acordada independientemente de lo que ocurra desde ese momento hasta el vencimiento, tanto si hay condiciones climatológicas adversas como si se produce más cantidad de cosecha de lo previsto.
Supongamos que el subyacente es el trigo y que los compradores son panaderos.
De esta manera los vendedores de trigo se aseguraban un precio de la cosecha, pase lo que pase, y los panaderos compraban su materia prima a un precio y fecha fijos con el que fabricar sus productos sabiendo que serán rentables porque ya conocen el precio de antemano.
CFDs
Contracts for diferences en inglés, son lo que se conoce como contratos por diferencias.
Un CFD es un contrato en el que comprador y vendedor acuerdan intercambiar la diferencia entre el precio actual del activo subyacente y el momento de la cancelación del contrato.
Se parece mucho a un futuro, pero no son lo mismo.
Las diferencias principales son:
- Se negocian en mercados no regulados (lo que se conoce como OTC, Over The Counter). Los brókers de CFDs suelen estar especializados en este producto, y es muy recomendable estudiar bien al bróker asegurándote de que esté registrado y supervisado por el organismo de control de tu país.
- Los CFDs no están empaquetados, es decir, se puede negociar la cantidad de subyacente que tú quieras, incluso una fracción de cada unidad del subyacente. A esto los brókers lo llaman mini lotes.
Opciones
Las opciones son instrumentos financieros que otorgan al comprador de la opción el derecho y al vendedor de la opción la obligación de realizar la transacción de compra o de venta a un precio fijado y a una fecha determinada.
El comprador de la opción paga una prima al vendedor de la opción a cambio de ese derecho de comprar o vender a un precio fijado y a una fecha fijada.
Las opciones de compra se llaman opciones call y las opciones de venta se llaman opciones put. El precio fijado se denomina strike.
Lo sé, difícil de entender. Pongamos un ejemplo más para bajar toda esta terminología de las nubes a la tierra.
Imagina que tienes unas acciones de Apple cotizando a 100 dólares (¡quién las pillara a este precio con lo que valen hoy!).
Opción Call Apple 120: Te da derecho a comprar acciones de Apple a 120 dólares. El derecho se ejercerá sólo en caso de que Apple se ponga por encima de 120 dólares, porque por debajo de ese precio no será rentable ejercer ese derecho, te saldrá más barato ir al mercado y comprarlas al precio del día.
Si llegada la fecha acordada las acciones de Apple valen 130 dólares, ejerces ese derecho, las compras a 120 y te embolsas la diferencia vendiéndolas ese día o más adelante si siguen subiendo. Esa diferencia que te embolses debe ser mayor a la prima que has pagado, si no es así, perderás dinero.
En caso de que a la fecha de vencimiento Apple valga 110, te saldrá más barato comprarlas directamente al precio de cotización de ese día y no ejercer la opción de compra. Habrás perdido la prima en este caso.
Podría ponerte el ejemplo de la opción Put, pero creo que con esto es suficiente para que entiendas lo que es y no quiero marearte más de la cuenta.
La magia del apalancamiento, un arma de doble filo
¿Pero qué es esto del apalancamiento? Pues nada más y nada menos que vivir por encima de nuestras posibilidades.
Si has comprado tu casa con una hipoteca, estás apalancado. Tu casa vale 100.000€ pero tú sólo tienes 25.000€, y acudes a un banco para que te preste 75.000€.
Si este es tu caso, amigo mío o amiga mía, estás apalancado. Tu nivel de apalancamiento es de 4 veces, ya que has comprado algo que cuesta 4 veces el dinero que tú tienes.
Pues esto mismo puede hacerse con los derivados financieros. Puedes poner una cantidad pequeña en el bróker que llamamos garantía, supongamos que unos 1.000€, y comprar activos por valor de 10.000€, por poner un ejemplo.
El bróker te presta el dinero restante para operar por valor de 10.000€, y si las cosas te salen bien, tus ganancias obtenidas no serán como si hubieras invertido 1.000€, serán como si hubieras invertido 10.000€ ¡Magia!
La otra cara de la moneda es que, si la operación va en tu contra, las pérdidas no serán como si hubieras invertido 1.000€, sino como si hubieras invertido 10.000€.
En este mismo ejemplo significa que, si el activo en el que has invertido baja un 10% su precio, pasará de valer 10.000€ a 9.000€, por lo tanto, como no dispones de más garantías para mantener la operación, tu bróker cerrará la operación y habrás perdido tus 1.000€. También es magia, pero de la mala.
El apalancamiento es algo que hay que usar correctamente para que juegue siempre en tu favor y no en tu contra.
El Análisis Técnico y el Análisis Fundamental
Una vez que tienes un resumen de todos los conceptos clave, te preguntarás ¿cómo decide un trader entrar y salir del mercado? ¿En base a qué?
Pues existen dos opciones, una de ellas es analizar los gráficos de los precios, lo que se conoce como Análisis Técnico de los gráficos, y otra es analizar el estado de las empresas, la economía, las noticias, etcétera, lo que se conoce como Análisis Fundamental.
Existe mucha controversia sobre qué es mejor y qué es peor, y como en la mayoría de las cosas, la escala de grises es muy grande entre el blanco y el negro.
Análisis Fundamental
Si eres un inversor a largo plazo, lo ideal es combinar ambos tipos de análisis.
Para hacer un buen Análisis Fundamental te interesará saber el estado financiero de las compañías en las que inviertes, qué ingresos tienen, qué deuda tienen, qué proyección de futuro tienen …
Análisis Técnico
Si eres un Trader que opera en el corto plazo, como en gráficos de un minuto, pues todo esto no te importa, sólo te importa qué es lo más probable que ocurra en los próximos 5 minutos. En este caso el Análisis Técnico de los gráficos será tu amigo.
El Análisis Técnico es el estudio de la acción del precio en el mercado, principalmente a través del uso de gráficas, con el propósito de adelantarse a las futuras tendencias en el precio y sumarse a esas tendencias.
LLegados a este punto, necesitas un método de trading o de inversión
Mirar números de los estados financieros de las empresas o dejarte los ojos mirando un gráfico sin saber qué hacer no tiene ningún sentido.
Una vez que decides que vas a invertir o a hacer trading, necesitas reglas para decidir qué vas a comprar y/o qué vas a vender y cuándo lo vas a hacer.
Y es que nadie sabe qué es lo que va a ocurrir en el mercado a ciencia cierta, y si encuentras a alguien que te lo promete, huye en dirección contraria.
La naturaleza del mercado es probabilística, esto significa que habrá veces que tus operaciones serán perdedoras y otras veces serán ganadoras.
Lo único que puedes hacer es buscar un método que ponga las probabilidades a tu favor, que ofrezca más resultados positivos que negativos y seguirlo a rajatabla para que la esperanza matemática positiva se exprese e incline la balanza en tu favor.
El truco del trading está en que el balance entre tus operaciones ganadoras y perdedoras sea positivo, es decir, que sumando ganancias (ingresos) y restando (gastos) pérdidas, comisiones de brókers e impuestos de hacienda tu balance sea positivo.
¿Cuál es la mejor opción?
Eso sólo puedes decidirlo tú. Nadie te conoce mejor que tú mismo, y debes ser tú quien se pregunte … ¿qué rentabilidad quiero obtener? ¿cuánto riesgo estoy dispuesto a asumir?
Lo que puedo hacer es contarte cuál fue mi elección personal y su por qué.
¿Por qué escogí el Day Trading?
Para generar grandes beneficios en el largo plazo necesitas muchísimo capital. Eso es lo que hacen los grandes inversores. Compran acciones de compañías, o directamente compran las compañías con su gran capital después de haberlas estudiado bien previamente, y esperan pacientemente a que se revaloricen.
Los que no contamos con grandes capitales, podemos comprar acciones sí, y los rendimientos obtenidos serán un buen extra, pero no serán gran cosa.
Si tu capital es relativamente pequeño, pongamos 50.000 € (que ya es bastante dinerito disponible para invertir) y los inviertes en plan tranquilo y conservador de manera que puedas obtener un 8% anual, que es lo que de media te da la bolsa pues pasarás a tener unos 54.000€ al terminar el año. No está mal, pero tampoco es para echar cohetes.
Ojo, esto del 8% es a muy largo plazo, hay años negativos de por medio, el 8% no es más que un promedio de muchos años de historia.
No pienses que este año será un 8 y el que viene otro 8 porque no funciona así. Este año podrías tener un -4%, el que viene un +8% el siguiente un -2% y al siguiente un +6%. Es difícil recordar que hay buenos años cuando te encuentras en un año perdedor, pero a largo plazo (salvo que hayas comprado bolsa japonesa hace 30 años) la bolsa tiende a subir.
Con el Day Trading, al operar en derivados con apalancamiento, podrás partir de un capital de 1.000 € y llevarlo a 5.000€ en unos 6 o 9 meses, siempre y cuando hayas aprendido a hacerlo, esto no es llegar y besar el santo. La ganancia es igual que en el caso anterior, pero partes de menos capital para llegar a ella, y esta es la principal razón por la que escogí hacer Day Trading.
Recuerda de todos modos que, si no haces las cosas bien, esos 1.000€ se los regalarás a alguien en los mercados que sí haga las cosas bien.
Si quieres profundizar en Day Trading te invito a leer el siguiente artículo:
¿Por qué Day Trading con Futuros?
Los futuros son un instrumento regulado que ofrece todas las garantías a compradores y vendedores. Están sometidos a disposiciones legales y controlados por algún tipo de autoridad, no pertenecen a los mercados OTC (over the counter) como los CFDs.
El otro motivo que me llevó a escoger los futuros, relacionada con la anterior, es que el volumen de transacciones que se muestra en los gráficos también está regulado y en todos los brókers es igual y por lo tanto fiable.
Si yo opero el futuro del SP500 y a las 15:30 se negociaron 15.000 contratos en un minuto, esté en el bróker que esté el dato será el mismo.
Sin embargo, en CFDs el volumen que te ofrece el bróker es la cantidad de contratos que se negocia dentro del mismo bróker.
Esto es especialmente importante si, como es mi caso, decides basar tu operativa, además de en el precio como es lógico, también en el volumen.
El volumen de un futuro es real y fiable. Puedes basarte en él para tomar decisiones de operativa con total confianza.
A partir de este punto decidí buscar una formación de Trading que se basara en precio y volumen, y en el siguiente punto te desvelo cuál fue la elegida.
¿Y si no quiero apalancarme?
Pues sí, si eso de operar con futuros apalancado te da respeto, existe una formación donde más bien te recomienda lo contrario.
Es la formación Tradeando.net de Enrique Moris.
¿Por qué Tradeando.net de Enrique Moris?
Estas son las razones que me llevan a recomendar Tradeando.net de Enrique Moris:
- Método sencillo y aplicable a cualquier mercado (con matices para cada mercado).
- Método aplicable para Day Trading y también Swing Trading.
- Acompañamiento a los alumnos hasta que sean rentables.
- Canal de Telegram con la operativa que el propio Enrique Moris y su equipo hacen. ¡Máxima transparencia!
- Sesiones en directo 4 días por semana… vamos, más acompañado no vas a poder estar.
- Enrique Moris es muy joven, pero su trayectoria te aseguro que es impresionante.
- Operativa SIN apalancamiento.
- Se trata muy a fondo las cuentas de fondeo, qué son y cómo conseguirlas.
¿Cómo puedo acceder a Tradeando.net?
Las plazas de Tradeando.net se llenan con bastante facilidad mes a mes, pero tengo dos buenas noticias que darte.
La primera es que si accedes a través de los links de este artículo podrás entrar cuando quieras.
La segunda es que tengo el privilegio de poder ofrecerte un cupón descuento de 100 euros, TRADEANDO100, ¡apúntatelo bien!
Si lo prefieres, puedes ver una masterclass donde Enrique te lo cuenta todo aquí:
Si quieres conocer en profundidad a Enrique Moris y su formación Tradeando.net te invito al siguiente artículo donde te lo destripo todo:
Bueno, creo que ya te he dejado la cabeza como un bombo por hoy ¿no?
Así que, sin más me despido ya.
Espero que te haya gustado y ¡nos vemos en el próximo artículo!
